ELECCIONES 2008
Los Fernández Díaz
El PP en Barcelona
Rafael del Barco
Carreras
En equipo con Joseph Piqué Camps,
hombre políticamente creado por Pujol, y colaborador (empleado) de Javier de la Rosa. Con esos
antecedentes cualquier equipo político debiera desaparecer y dedicarse a anexas
empresas, o en las de Lara de Planeta, otra estrella. En Madrid, Jorge
Fernández Díaz, en Barcelona Alberto Fernández Díaz, y con Enrique
Lacalle Coll, financiado por De la Rosa, quizá por conocer con exactitud
por sus cargos en el Ayuntamiento y Consorcio de la Zona Franca el destino,
forma y maneras, del Gran Desfalco. No en vano se sentaba en las mismas
asambleas que los otros financiados, los socialistas de Serra y Maragall.
Me equivoqué al escribir sobre el mayor, Jorge.
Yo le tenía por abogado, él ni lo recordará, cuando visitaba el locutorio de “jueces
y abogados” por los 80 en La Modelo, por el caso Seguros Sociales, y
resulta que es ingeniero, y era, inspector del Ministerio de Trabajo. ¿Qué
hacía allí un Inspector de Trabajo presentado como abogado en un caso donde con
absoluta seguridad habían inspectores de Trabajo involucrados?.
Un caso que de darle la publicidad que merece entra de lleno en la Gran
Corrupción, www.lagrancorrupcion.com. Cien importantes
empresarios involucrados, cuarenta detenidos, todos en libertad con fianza a
los máximo cuatro meses, y Juan Piqué Vidal, defensor de la mayoría, y
de uno o dos, Pascual Estevill, unos detenidos y otros, curiosamente,
no, y juzgados diez años después sin ingresos en prisión. Liquidaciones falsas,
no ingresadas, con sellos y registro. Cobraban en efectivo el 10 % de la deuda,
y liquidada. Nunca jamás se detuvo en Barcelona a tanto empresario, ni con los
cientos involucrados en algo parecido, las liquidaciones por IVA, también en
manos de Piqué Vidal y Pascual Estevill (una de las operaciones de sus
extorsiones). Lo viví, y lo cuenta Antoni Piñol, secretario de Juan
Piqué Vidal (que entró en la Fiscalía a denunciar a su Jefe y salió como
denunciado), en su escaso libro “La toga manchada de Piqué Vidal”, Ediciones
de la Tempestad, 1998, con Vicens Cardellach Marsá y su gestoría,
presidente casi vitalicio del Colegio de Graduados Sociales. ¡Otra
víctima, Antoni Piñol!.