ELECCIONES 2008
INVESTIDURA PARA
EL PSOE
Y RENOVACIÓN DE
CARGOS EN EL PP
Rafael del Barco
Carreras
Cuando veo en la cabecera del PP a Manuel
Fraga, o me suenan apellidos de viejos generales franquistas, me asalta de
nuevo la idea de que esta DEMOCRACIA se parece mucho más a la ORGÁNICA Y
VERTICAL DE FRANCO que a la del LIBERALISMO. Mejor dicho, no se parece en nada
a la de los países desarrollados y muchísimo al
fascismo dictatorial donde la selección se basa en el interesado Amiguismo. El
Dedo se institucionaliza sin discusión. Y si la llamada Derecha defiende la vieja
España, la llamada Izquierda se atiene al mismo Sistema para repartirse el buen
pastel dejado por el GENERAL. En definitiva, unos con Modernidades de intelectual
charlatán y otros con casposas Tradiciones se hacen con el Poder Monolítico del
Estado sin la más mínima participación de las Bases del Partido ni menos del
Pueblo. Sin Primarias, con Listas Cerradas, el Voto Cautivo y a las órdenes del
Jefe, al que siempre se le debe como mínimo el Sueldo, y encima anulados los
pequeños partidos que pudieran resquebrajar la Política del Amiguismo y la
Dependencia, esto suena exactamente igual que las luchas intestinas franquistas
entre el Opus, la Falange, o los Militares, que en resumen y cerrado el círculo
por arriba, con los adecuados nombramientos, el Pueblo no participaba en el
Gobierno, ni en el mínimo control del Reparto de la Gran Tarta que trabajando
como chinos se creaba año a año.
El oscurantismo regirá en el dominado mundo
político, financiero y judicial renovándose el Poder en conciliábulos de
profesionales del Sistema. Se decía entonces, con Franco, que el cambio de
Gobierno removía unos cinco mil cargos (que jamás se quedaban en la Calle como
cualquier arruinado empresario o despedido trabajador), pero que
indiscutiblemente todo continuaba igual. “Atado y bien atado”. Y TODO SIGUE
IGUAL.
De
En la Investidura se podría pronunciar el ritual
¡Viva Franco!, y por el equívoco, con el corazón en la mano, nadie se debería
rasgar las vestiduras.